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Terra
La Coctelera

Poema para el 2012 (gracias a Ady Yagur y Bellaclara Ventura)

texcatlipoca | 31, dic

Mis divinos,

El poeta argentino israelí, Ady y yo nos pusimos a la tarea de una plegaria a dúo, la compartimos con todo el amor para este 2012 que ya se anunció con sus primeras campanadas. Besos a todos. Bella  Clara
Va primero el Quiero de Ady y sigue el mío.
QUIERO
'''''''''''''''''
Quiero brindar por el futuro de un niño triste
por la lluvia bendita que alimenta el caudal del rio
por la aurora penetrante que traspasa las cimas
 por las pradera verde que acompaña mi canto.
 
 
Quiero brindar por un año que se acerque a todos  
por la PAZ en el mundo sin guerras que matan sin sentido
por blancos , negros ,y amarillos que son seres humanos
por enfermos liciados , sentados en sillas de ruedas, sufridos..
 
Hermanos queridos
 
Voy a brindar por el bienestar de los pueblos esta noche
por la rama del arbol  que deja construir nidos  a los pajaros 
por el tiempo perdido en la dulzura del pasado que ha partido
por el reino de la poesia  ,que acuna a mi pecho a veces herido.
 
Voy a brindar por la mujer de verdes ojos que ayer me amaba
por la musica de angeles cantando salmos al cielo divino
por aquella  infancia  ,en donde mis pasos son hoy solo huellas
entre serafines de hojas que caen,  sobre la tumba de mis padres.
 
Canta corazon canta , escucho los latidos en lo profundo de mi pecho
porque una vez fui rocio  ,humedeciendo el cristal de mi ventana
soñando con la dicha del beso de mi madre  ,que hoy ha partido. 
hacia la luna Dios mio y hacia  el refugio eterno de lo invisible..
 
ADY YAGUR

QUIERO
  Anhelo pintarle una sonrisa al rostro de la luna para que la observen en todas partes. Aún las más remotas que comparten mi cielo. También en el rayo de sol deseo dibujar un trazo de amor que filtre su sentimiento dorado a los habitantes de la Tierra,  mis hermanos. No interesa si tienen la piel tostada o blanca leche de los Altiplanos o de los fiordos. Tampoco importa si el ojo es rasgado o redondo. Y menos si tiene el color del mar o del carbón. Quiero con capricho incorporado mirar de frente a mi semejante sin noches en su alma sino con la gracia divina en su corazón puesta a la luz del día. Se me antoja escribirle una carta a los personajes mágicos  a quienes se le adjudican dones para que aporten en leyendas y dádivas el calor de la sorpresa vista con el atisbo niño, sembrado de ilusiones sobre un mundo donde león y hombre puedan acompañar los sueños. Donde los bosques acaricien las nubes, al descolgar lluvias.  Frutos para la sed y hambre del necesitado. Me apetece quitarle de un borrón  la violencia a la Humanidad y enseñar con una varita al alcance de todos que en nosotros está el saber actuar, al buscar la dirección adecuada. En balance ofrezco una balanza donde se pesen bienes y males. Inclinación hacia lo negativo. Vicio exacto del humano antes de caer en la transformación requerida por mis quiero, deseo y anhelo sinónimos de todos mis pedidos para convertir tristeza en fuente de sabiduría en el pecho de la golondrina. Traerá el verano del mal en el planeta, hecho al yo quiero bajo estrellas de sur a norte entrelazadas en el abrazo del prójimo sin lágrimas de la tierra. Sólo con el suspiro de haber logrado mis deseos.

Y yo agregaria.

"Pase lo que pase, sea bueno o sea malo, la vida nos da siempre una oportunidad de ser felices" blogera de youtube.

Quien es el mar, quien soy

lo sabre el día ulterior que sucede a la agonia

te imagino severo, un poco triste

quien me dira como eras esta noche en el oscuro sueño,

del otro lado de su muro

de proteo el egipcio, no te asombre

tu eres uno y eres muchos hombres

tu tambien estas hecho de inconstantes

ayeres y mañanas mientras

antes soy el que es nadie, el que fue la espada, en la guerra, soy eco, olvido, nada

"Soy"

dejame, espada usar contigo el arte, yo que no he merecido manejarte

pues que si pudiera ver mi cara

sabria quien soy

soy en la tarde esa perdida gente.

los temores del panismo, o lo que es lo mesmo entre hacendados te veas...

texcatlipoca | 22, jul

 

GUILLERMO VELÁZQUEZ Y LOS LEONES DE LA SIERRA DE XICHÚ

 

COMUNICADO A  LA OPINIÓN PÚBLICA

21 de Julio del 2011. Guanajuato, Gto.

 

Serranos como nos dicen,

rancheros ejidatarios,

viejos revolucionarios,

dignos por donde le aticen,

no nos gusta que nos pisen,

somos de esa gente impuesta

al comal y a lo que tuesta

la lumbre de buena leña.

Si quieren el santo y seña:

 

NOS GUSTAN LOS DÍAS DE FIESTA,

SONES PARA ZAPATEAR,

Y NO NOS PIQUEN LA CRESTA

PORQUE LES PUEDE PESAR.                                              

..............................

 

El pasado 22 de junio, con motivo de la presentación del 39 Festival Internacional Cervantino, y ante el cuestionamiento de  la corresponsal de la revista Proceso acerca del  porqué en las últimas tres ediciones  Los Leones de la Sierra de Xichú no hemos participado, tanto la directora de dicho Festival, Lidia Camacho, como Juan Alcocer, titular del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, declararon que nuestra ausencia se debe a que  no hemos respondido a las convocatorias ni nos hemos  inscrito en las audiciones previas que se realizan. Asimismo, todavía el miércoles 30 de junio,  este último funcionario en un desayuno con reporteros, aquí en la capital del estado, volvió a rechazar que estemos siendo objeto de algún bloqueo o censura, y según el relato de  una nota periodística afirmó lo siguiente:

"Se publicó una convocatoria, quienes respondieron a ella presentaron un proyecto y fueron aceptados. Así de fácil..." (...) "No hay que pensar mal respecto a este asunto, porque no existen otros motivos, simple y sencillamente ese grupo no respondió a la convocatoria".

 

Debido a que dichas declaraciones tanto de Lidia Camacho como de Juan Alcocer  son falsas, por respeto a la tradición que representamos y a las personas que la  aprecian y sustentan, hemos considerado necesario dar a conocer una serie de hechos concretos y comprobados, los cuales demuestran que la fiesta de la palabra y la memoria que tuvo lugar  en la Alhóndiga a lo largo de 16 años, gracias a la energía ancestral del Huapango Arribeño y de la poesía decimal trovada e improvisada, en realidad fue cancelada por razones de índole política y como un acto de censura  en el que no sólo intervino el director del Instituto Estatal de la Cultura, sino funcionarios del primer círculo del gobernador Juan Manuel Oliva. Y por sus dichos,  observamos que a ese atentado contra la libertad de expresión ahora también  se ha sumado la directora del FIC, Lidia Camacho.

 

Las personas que para bien o para mal, en los 30 años que llevo ejerciendo mi destino huapanguero, se han interesado en nuestro trabajo tendrán su propia y muy respetable opinión sobre lo que hacemos, pero en lo que a mi respecta y ateniéndome a los hechos, nunca he sido un trovador o un juglar cortesano y palaciego, y para mantener nuestro diálogo con la gente que nos aprecia tampoco hemos dependido de los espacios institucionales ni de los funcionarios de la cultura. Porque con todo y que desde hace muchos años se han diversificado los foros y espacios, nuestro oficio artístico sigue permanentemente vinculado a las topadas, a las fiestas de toda índole, y siempre hemos afirmado que no son los viajes al extranjero ni los grandes festivales lo que nos da razón de ser como artistas, sino nuestro desempeño ordinario y cotidiano en el universo natural de la tradición. Tampoco nos ha gustado nunca hablar de más, y aun sabiendo -porque no somos ingenuos- cuál fue la causa real por la que se terminaron para nosotros las invitaciones para tocar en la Alhóndiga, habíamos decidido no hacer ningún pronunciamiento al respecto,  pero ante las mentiras que recientemente se han divulgado es necesario que la opinión pública conozca la verdad de las cosas.

 

En público y en privado hemos valorado y reconocido que la participación en el FIC, y en el espacio de la Alhóndiga en particular, se constituyó en una oportunidad privilegiada que nos permitió darle pabilo a la creatividad y poder tener invitados de primer nivel. Siempre fue muy estimulante el encuentro con ese público tan popular y tan exigente que cada año nos acompañaba. Desde 1992 (con excepción del año 2000) y hasta el 2008, realizamos 16 producciones especiales. Enuncio a continuación  el nombre de las mismas:

 

1992: "Fiestas  y quebrantos"

1993: "Devociones, amores, híbridos y agravios"

1994: "Lo que sea, que suene el Son"

1995: "La Sierra Gorda que canta"

 1996: "Umbrales"

1997: "Son porque Son"

1998: "Tradición y destino"

1999: "Por los tiempos que vendrán"

2001: "Tierra donde nací"

 2002: "Por las mujeres"

2003: "Soy página de Internet y memoria de mis viejos"

2004: "Con Cuba México y punto"

2005: "Dos tradiciones distintas y un solo SON verdadero"

2006: "Latinoamérica es una"

2007: "Como México SÍ hay dos"

2008: "Del rock a la palabra y de la palabra al son"

         

Durante esos dieciséis años tuvimos como invitados a exponentes emblemáticos de la música tradicional mexicana como don Juan Reynoso, Los Camperos de Valles, Tata Gervasio, La Negra Graciana, Mono Blanco, Bola Suriana, también a guitarristas prodigiosos como Cleofás Villegas, Manuel Guarneros, Delfor Sombra, Joaquín Pantoja,  Felipe Souza y Jorge García; también pisaron la Alhóndiga mujeres excepcionales como Hebe Rosell, Nina Galindo, Lily Tamayo, Alicia Flores, Lourdes Pérez. También fue posible que llegaran a  ese espacio algunos de los más virtuosos payadores e improvisadores iberoamericanos como el cubano Alexis Díaz Pimienta, el uruguayo José Curbelo y los puertorriqueños Roberto Silva, Isidro Fernández y Casiano Betancourt junto con la orquesta Mapeyé. Y por supuesto, también en varios momentos estuvo presente la fuerza de hondas tradiciones serranas como la  de las mojigangas del Valle del Maíz, las danzas concheras y Chichimecas,  o la voz, la palabra y el talento de nuestros más legendarios patriarcas de la música y la poesía campesina como don Francisco Berrones, don Antonio García o don Chebo Mendez. Igualmente, en las últimas ediciones diseñamos espectáculos donde nuestra tradición dialogó con la obra de artistas como Óscar Chávez, Guillermo Briseño o Jaime López.

 

Han dicho los funcionarios mencionados que en los últimos tres años "no hemos respondido a la convocatoria". No nos queda duda que mienten para ocultar el trasfondo de este asunto, pues durante los 16 años el mecanismo para participar en ese foro siempre fue el siguiente: en los primeros meses del año recibíamos un oficio invitándonos ex profeso a participar en la Alhóndiga, y entonces nosotros nos disponíamos a elaborar un proyecto que en el transcurso de las siguientes semanas íbamos consensando presupuestalmente con el Instituto Estatal de la Cultura, bajo la premisa compartida con ellos y con el FIC de propiciar en cada nueva edición un espectáculo de calidad artística, y por nuestra parte siempre tratando de demostrar que:

                                                                                         

                                               La música de la sierra                                                                      

                                               no es cualesquier "musiquita",

                                               es corazón que palpita,

                                               voz profunda de la tierra,

                                               es alarido de guerra

                                               y demostración de brío,

                                               es caricia, sol de estío,

                                               raíz -y a veces cartucho-

                                               que vive desde hace mucho

                                               en perenne desafío.

 

Los respectivos funcionarios culturales  de esos años, tanto del estado como de la federación, saben bien que nosotros nunca hicimos  cabildeo alguno para que se nos incluyera en la programación.  Nunca hemos tenido "manager", ni jamás ha sido nuestro estilo ni nuestra práctica andar ofreciéndonos para que nos incluyan en ese u otros foros. Tenemos muy clara la naturaleza de la tradición que ejercemos así como los espacios naturales y comunitarios a los que nos debemos. Pero además ¿no es un gesto de absoluta  ignorancia  insinuar que si revivieran nuestros poetas-patriarcas, como don Francisco Berrones o don Antonio García, tendríamos que llevarlos a hacer casting para que  pudieran volver a pisar la Alhóndiga?, ¿y  en qué  cabeza cabe que tendrían que haber hecho fila Óscar Chávez, Jaime López o Guillermo Briseño de modo que los burócratas se convencieran  de que merecían estar en  ese foro? Si durante 16 años estuvimos presentes fue porque, además de los valores intrínsecos de nuestra tradición, seguramente había entonces funcionarios que aunque quizás no compartieran nuestras opiniones sobre algunos temas sociales, tenían la inteligencia y sensibilidad suficientes para comprender que lo que acontecía anualmente en la Alhóndiga no era estrictamente un concierto "exitoso" de Los Leones de la Sierra, sino un ritual colectivo alimentado de la savia musical y poética del México más  profundo y entrañable. Por todo lo anterior, el argumento esgrimido por Juan Alcocer y Lidia Camacho de que no hemos respondido a las convocatorias en los últimos tres años es absolutamente falso, pues desde hace tres años ni invitaciones ni convocatorias  han existido para nosotros.

 

Desde principios del gobierno de Juan Manuel Oliva comenzamos a percibir la hostilidad hacia nuestro trabajo. Podemos afirmar, por ejemplo, que una de las primeras crisis que enfrentó Juan Alcocer, recién estrenado en sus funciones, tuvo lugar cuando Juana de la Cruz Martínez Andrade, Coordinadora General de Comunicación Social del gobierno del estado, lo reprendió enérgicamente a las pocas horas de nuestro concierto de octubre de 2006. Ahora bien,  es cierto que ya en este sexenio realizamos todavía tres producciones, sin embargo el espectáculo del 2006: "Latinoamérica es una", en realidad fue posible porque ya lo había dejado programado la administración anterior del Instituto. Asimismo, y a partir de datos confirmados con funcionarios  de entonces, podemos  aseverar que las siguientes dos invitaciones (la del 2007, en la que compartimos escenario con Óscar Chávez, así como la del 2008, en que tuvimos como invitados a Jaime López y Guillermo Briseño) fueron sostenidas desde la oficinas centrales del FIC no sin pocas dificultades con quienes aquí en Guanajuato desde el comienzo del sexenio buscaban la manera de que quedáramos fuera de la programación. En esos tres últimos casos, aunque el Instituto Estatal de la Cultura nos giró el oficio -porque ellos ineludiblemente tenían que ser el enlace operativo- en el mismo se nos indicaba que la decisión de participar había sido tomada por un "comité consultivo interinstitucional".

 

El del 23 de octubre de 2008 fue nuestro último concierto en la Alhóndiga. Esa ocasión, acompañados por los rocanroleros Guillermo Briseño y Jaime López, y recurriendo a recursos multimedia, además de muchas otras temáticas abordamos en algunas trovas las terribles  realidades del país (el tráfico de influencias de Mouriño, la tentativa de privatizar el petróleo, la escalada del narcotráfico y del crimen organizado, entre otros temas) y al momento de las tradicionales calaveras, cuando llegó otra vez el turno de las rimas alusivas a Juan Manuel Oliva, el público le lanzó, por tercer año consecutivo, una rechifla generalizada (igual que las hubo en su momento para Medina Plascencia, Martín Huerta, Romero Hicks, Salinas, Zedillo, Fox, etc.) Una reportera recogió esa noche una expresión de Guillermo Briseño, quien proféticamente señaló que en el transcurso del espectáculo sentía  que en cualquier momento nos iban a  bajar el switch. 

 

Coincidentemente, a partir de aquella primera reprimenda a Juan Alcocer y sobre todo después de ese último concierto nuestro (en el que seguramente "les colmamos el plato") y hasta el día de hoy, no sólo fuimos desapareciendo de las programaciones habituales que el  Instituto Estatal de la Cultura genera a través de su Dirección de Difusión Artística, sino que igualmente, en los últimos cinco años se cuentan con los dedos las ocasiones en las que los funcionarios de esa institución  han  otorgado apoyo a clubes de paisanos emigrados en los USA o a quienes en el estado les solicitan financiar algún concierto nuestro en sus festividades. Tenemos confirmado que hay un  argumento con tufo lópezportillista que durante estos años ha prevalecido: "dicen que no nos contratan porque si queremos hablar mal del gobierno pues que lo hagamos, pero en espacios en que no nos paguen con dinero del que manejan la instituciones...".

 

En esa afirmación y paranoia asoma no sólo la intolerancia, sino otra vez más la ignorancia, pues en la tradición milenaria de la que provenimos, los poetas y juglares siempre han sido cronistas del devenir histórico y críticos de quienes ejercen el poder para que no se endiosen y para que no se les olvide cumplir lo que le prometen a la gente que los encumbra. Pero además, quienes en verdad conocen la obra de Los Leones de la Sierra saben que las temáticas de nuestras composiciones abrevan en la multiplicidad de dimensiones que tiene la vida y que nuestra propuesta artística de ninguna manera se reduce a los contenidos que critican y cuestionan a los gobernantes, a los partidos políticos o a los poderes fácticos. 

 

Pero que nadie se llame a engaño: ni nos estamos victimizando, ni le estamos mandando copia de este relato a la CNDH, ni estamos pretendiendo afirmar que somos perseguidos políticos. Entendemos en su justa dimensión lo que acontece, y tampoco es la primera ocasión en las tres décadas que llevamos en el destino huapanguero que vivimos este tipo de situaciones, ni somos los únicos. En distintos momentos y contextos  hemos  conocido bloqueos, asedios caciquiles, malhumores, difamación y guerra sucia de alcaldes y políticos pueblerinos de prácticamente todos los partidos.

 

............................

 

Algunas situaciones al principio hasta nos han parecido bromas, pero para sorpresa nuestra  no ha sido así, como el año pasado, cuando en el contexto de una invitación para tocar en  la ciudad de Irapuato, con motivo de las fiestas del Bicentenario, llegó a mi correo una  comunicación firmada por la maestra Felícitas Méndez Mata, quien en ese momento fungía como secretaria técnica de la comisión municipal de esos festejos, y posteriormente  también pude saber que había sido  diputada  local suplente -y algunos meses propietaria- por el Partido Acción Nacional en el periodo 2006-2009.

 

Decía su correo:

 
ESTIMADO SENOR GUILLERMO: POR ESTE MEDIO ME DIRIJO A USTED PARA COMENTARLE QUE TENGO ENTENDIDO QUE USTED EN SUS PRESENTACIONES TRAE ALGUNA CANCIÓN QUE DESPRESTIGIA LA LABOR DE NUESTRO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FELIPE CALDERÓN, POR LO TANTO LE PIDO DE FAVOR QUE LA EXCLUYA ESA Y ALGUNAS OTRAS QUE PUEDAN OFENDER A NUESTRO GOBIERNO TANTO MUNICIPAL, ESTATAL Y FEDERAL.
ESTO SERÍA PARA LA PRESENTACIÓN QUE TENDREMOS EN IRAPUATO EL DIA 30 DE JULIO DEL ACTUAL.
POR SUS ATENCIONES LE AGRADEZCO Y MIL GRACIAS.
 
FELÍCITAS MENDEZ MATA

................................

 

De inmediato hubo una enérgica respuesta nuestra y todo concluyó con un correo en el que las autoridades de cultura de Irapuato se deslindaban puntualmente de los dichos de la maestra Felícitas.

 

Otra "perla" digna de la columna "Por mi madre bohemios" del tan querido Carlos Monsiváis es lo que sucedió en la cabecera municipal de Xichú el 4 de agosto del año pasado: invitado a tocar en la plaza por un comité de la comunidad con motivo del "día del párroco", minutos antes de comenzar  el señor cura me buscó en el escenario para decirme que  "coincidentemente" el señor gobernador estaba de visita y lo habían invitado a la fiesta a comer junto con toda la feligresía, y debido a que el alcalde y él mismo aprovecharían para solicitarle ciertas obras, me pedía evitara en mi canto cosas que pudieran incomodarlo. Fue preciso  contestarle, cortés pero con firmeza, que yo como trovador no aceptaba que nadie por ningún motivo me censurara,  que así como su ministerio merecía respeto, lo mismo pedía para el mío -que es el de la palabra- y que la decisión de qué trovar me correspondía exclusivamente a mí. Luego de oír mi respuesta observé cómo se dirigió en seguida a dialogar con una persona del equipo de logística del gobernador que ya lo esperaba a pocos metros, y más tarde  pude saber que los enviados del gobierno del estado desde un día antes habían platicado este asunto con el párroco, y condicionaron la presencia de Juan Manuel Oliva en la plaza a que yo no cantara nada que eventualmente pudiera hacerlo sentir mal. Hilé fino esa tarde y no dudo que en los archivos del CISEN y en la memoria del gobernador algún recuerdo perviva de los versos que trové.

 

Pero para concluir, y en referencia  al asunto central que nos ocupa, quiero terminar diciendo que convocamos a esta conferencia de prensa para ejercer nuestro derecho de réplica y para dejar muy claro que si bien el FIC y el Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato están en libertad de invitar o excluir de sus programaciones a quien ellos quieran, a lo que no tienen derecho es a mentir, ni por salir del paso, ni por desdén, ni por quedar bien con el gobernador en turno, ni por ninguna razón.

 

Al público que por 16 años nos acompañó en la Alhóndiga le agradecemos su generosidad y cariño, y a quienes por sus filias y fobias políticas terminaron con el tradicional ritual colectivo que ahí sucedía y ahora nos emplazan engreídos a rastrear y  bajar de Internet sus convocatorias  para que haga casting nuestra tradición milenaria (que por cierto no se reduce a la propuesta de Los Leones de la Sierra) deben saber que no nos quita el sueño ver bloqueado el acceso a su programación, aun cuando los espacios institucionales que controlan, se sostienen y existen gracias al dinero público.

 

"600 artistas guanajuatenses participarán en el FIC, todos de primera calidad -presumió en otra parte de su declaración Juan Alcocer- como la Orquesta Sinfónica de la Universidad y el Ballet Folclórico...". Al respecto, y a propósito de esos "criterios de calidad" que suelen determinar "el visto bueno" de los "altos funcionarios de la cultura", nosotros orgullosos estamos de que en nuestro "currículum" predomine haber tocado en La Biznaga, El Capadero, La Gotera, El Devisadero, Mangas Cuatas y cientos de comunidades y pueblos de nuestro país que hemos pisado en los últimos 30 años. Y es que si bien también hemos estado en Londres, Nueva York, Berlín, París, Lisboa, Caracas o Nairobi, eso no nos significa más que haber tocado y seguir haciéndolo con la misma entrega y dignidad en bautizos o bodas humildes en Las Negritas, Las Enramadas, El Revolcadero, o La Mesa del Tigre.  Al contrario de la mentalidad que suele prevalecer en las instituciones, a nosotros nos engrandece  más el lodo que se nos pega en los zapatos para llegar a una topada en El Ranchito de los Guzmán y los gritos rancheros de júbilo en el apogeo de zapatear un son o un jarabe, que el reconocimiento en francés del Festival L'imaginaire 2011 o una reseña en Le Monde, aun cuando también esas vivencias y satisfacciones  formen parte de nuestro haber.

 

¿O es que la música tradicional mexicana tiene que aprender a "bailar de puntitas" o a tocar por nota para que sea digna de ser tomada en cuenta por los "exquisitos" y clasistas criterios que casi siempre subyacen en la selección de un elenco artístico en las cúpulas de la burocracia cultural? ¿O tiene que venir algún gringo o europeo a decir que el huapango arribeño "¡is so cool!" para que se le reconozca valor cultural y artístico?

 

Más allá de la estrechez mental de muchos gobernantes y funcionarios, afortunadamente la genuina música tradicional mexicana tiene y seguirá teniendo vida propia mientras no pierda el vínculo comunitario que la nutre. Y así haya apoyos institucionales o no, va a continuar vigente y revitalizándose para bien de todos, porque la música tradicional de cada región de nuestro país ha sido siempre, y hoy más que  nunca, un referente inextinguible de memoria histórica, resistencia y vitalidad. O dicho de otra manera y por lo que toca a nosotros, a nuestra tradición y al país al que orgullosamente pertenecemos como artistas populares:

 

MÉXICO no sólo es

la rapacidad política

ni la falta de autocrítica,

ni el narco y la sordidez,

hay ímpetus que a su vez

alumbran la lontananza,

nutren la mágica danza,

y el poder de la intuición

pone a salvo el corazón

y reafirma la esperanza

.................

 

Son tiempos de incertidumbre

y no hay luces en el set

ni página de Internet

en que algún link se vislumbre.

Hay un tufo a óxido, a herrumbre,

pero el alma no se cansa

y haciendo punta de lanza

con acendrada pasión

pone a salvo el corazón

y reafirma la esperanza.

.................

 

Ya es hora de que amanezca,

ya es hora de remar fuerte

para impedir que la muerte

se aposente y prevalezca,

que la vida resplandezca

mientras germina y se afianza,

que no cese la labranza

de cuanto con decisión

pone a salvo el corazón

y reafirma la esperanza.

......................

 

La cábala es conjunción

de sabiduría y paciencia,

de lúcida inteligencia,

de inagotable intuición,

sembrada en la tradición

-que es mucho más que añoranza-

florece la vida, avanza,

y cada jarabe y son

pone a salvo el corazón

y reafirma la esperanza.

 

 

 

 

 

Guillermo Velázquez y Los Leones de la Sierra de Xichú. Guanajuato, Gto. Julio 21 de 2011.

 

para quienes buscan una guia para la lectura

texcatlipoca | 28, feb

OSHO: EL GURÚ-TORO               Carlos Cuellar

 
Para Gerabad Pérez, amigo y buen lector de Osho 1 Lo primero, su nombre verdadero: Basho. Nacido en una empobrecida casta de brahmanes, campesinos y criadores de gallinas. La gente misma con el tiempo comenzó a llamarlo Osho, simplemente, en referencia al Budismo Zen, aludiendo a la sabiduría conseguida como maestro. Criado por sus abuelos maternos, quienes inculcaron en él, respeto hacia diversas religiones de caminos aparentemente distantes: hinduismo, cristianismo, jainismo, budismo, etc. Le leían en voz alta, lo mismo el Bagadgita que la Biblia, el Corán, los Evangelios apócrifos. A pesar de tratarse de ancianos campesinos, le enseñaron a recitar poco a poco los libros sagrados e iniciáticos en sesiones nocturnas, antes de irse a la cama: desde la  Odisea y la Iliada, hasta los Evangelios y el Libro Tibetano de los Muertos. La lectura consistía en un rito, una forma de alimento del alma. Se trataba de paladear y saborear cada letra y cada palabra de aquellas escrituras antiguas y sacras. El mismo Osho recomendaría más adelante a sus alumnos, de ningún modo leer por leer, no hacerlo compulsivamente, no memorizar por nada del mundo conceptos ni almacenar teorías. La mecanicidad de la memoria en la educación occidental, según este maestro hindú, es la peor enemiga del verdadero conocimiento. La memorización mecánica crea máquinas almacenadoras de datos y palabras, computadoras, monigotes que repiten ideas sin cesar, de ningún modo hombres sabios ni despiertos. Este tipo de lectura alimenta en falso ego y pierde al hombre aún más, leer de tal modo resultará seriamente nocivo para alguien. Por ello deducimos, acerca de los modernos métodos y cursos de lectura veloz, que no llevan sino a una mecanicidad y automatismo de los hombres cada vez mayor. Seguramente ninguno de estos métodos agradaría al buen Osho. Probablemente los peores enemigos del buen hábito de la lectura son los mismos profesores y sus ignominiosos métodos. De esta misma mecanicidad de la lectura se logra deducir mucho acerca de por qué existe tanta gente en los tiempos actuales que detesta la leer y aborrece los libros. Y los pocos lectores que aún abren algún libro, son meros recitadores y repetidores de ideas, no exentos tampoco de obesos egos. Se debe leer despacio, contemplar los párrafos, un poquito cada día. Respirando al mismo tiempo, relajado al máximo, disfrutando lentamente el sentido profundo del texto. Imaginar luego al autor y encontrar su intención, ubicarse frente a su pensamiento y degustarlo sin prisa. Comerse despacio al autor, según sus propias palabras. Esto es dejarse poseer por la sabiduría de un escritor ya difunto, un maestro de otra época, o un libro sagrado e imperecedero. Desde los Vedas y la Biblia hasta el Quijote o Freud. Se trata de leer los textos sagrados no sólo con el intelecto, sino con las emociones en las manos. Sabiendo lo que se está sintiendo y experimentando a cada paso de la lectura. El verdadero conocimiento y la lectura consciente implican a todo el ser del lector en el acto mismo y en el instante de leer, no únicamente a su razón. Convertir a la lectura diaria en un disfrute, un verdadero acto de contemplación y meditación. Tal como lo fue para los antiguos. Por ello, en tiempos perdidos, algunos maestros dedicaban toda una vida a leer un solo libro. Osho dirá en una de sus pláticas, en sus Charlas sobre los Nueve Toros del Zen, que el libro más sabio y más antiguo que conocía, era un inmemorial texto tibetano, cuyas páginas, todas, se encontraban completamente en blanco. Al leerlo, el iniciado únicamente contemplaba y meditaba sobre la blancura de su vacío. Y esto podría llevar a una de las meditaciones más hondas y a la experiencia de aprendizaje más profunda que alguien pudiese conocer.   2 Lo mismo con la escucha y el diálogo. No es posible aprender de alguien si en todo momento se encuentra interviniendo la razón y el análisis hipotético y lógico. No se puede escuchar en verdad a nadie imponiéndole conceptos, prejuicios y experiencias previas que nublan la imagen del presente. Osho advertía a sus discípulos que toparían con un doloroso y áspero muro si pretendían relacionarse con él mediante la vía del intelecto. Que él no era un intelectual de ningún modo. Para llegar a ser alumno de Osho debía renunciarse al intelecto y en cambio sumergirse en el camino del alma y del corazón. Y vaya que conocía métodos psicológicos para destruir el falso ego y los esquemas intelectuales de quienes se acercaban a él. De ahí que utilizara la metáfora del Toro para aludir al Espíritu. El Toro habitaba en las profundidades del ser humano desde el inicio de los tiempos. El joven iniciado, al comenzar la meditación o la práctica espiritual de cualquier escuela (incluyendo el psicoanálisis) comienza a intuir la presencia de aquel ser hasta ahora desconocido. El Otro Yo, al cual vislumbraron demasiadas tradiciones psicológicas y místicas de Occidente y Oriente. El Otro Mí.  Pero el Toro, según Osho, no se encuentra en un principio domesticado ni está de ningún modo acostumbrado al contacto manso con los hombres. Mucho menos dispuesto a permitir a nadie que se le aproxime. El joven novicio de cualquier tradición psicológica o espiritual, deberá acercarse lentamente a su Toro. Paso a paso, avanzando tan sólo un poquito cada día, tal como lo hizo el Principito al domesticar al huidizo y desconfiado Zorro. Siendo disciplinado y constante a la hora de vislumbrar a la Bestia, pero tampoco temeroso ni dubitativo. Porque el animal gusta de la adrenalina y saborea el miedo. El Toro es capaz de propinar poderosas embestidas, sacudir, estremecer y espantar a la mayoría. Bastante gente huye en los primeros pasos de experiencias psicológicas profundas o místicas. Algunos se sumergen un poquito nada más, y luego se asustan tanto que se alejan para siempre de la búsqueda. Perdiendo del todo, debido al miedo causado por el Toro, cualquier oportunidad de conocerlo y domarlo. Pensamos en estos momentos en los síntomas mentales de diversos trastornos psicóticos y neuróticos, donde el individuo comienza a percibir al Toro, al Otro Yo, pero como ajeno a sí mismo. Una proyección, desde luego externa de lo que habita en el interior. Entonces comienza la ansiedad,  la paranoia y las persecuciones delirantes, pues no puede llegarse a ningún lado ni esconderse de sí mismo. No son pocos quienes huyen para siempre, espantados ante los primeros pasos en el abismo de la inmersión en la meditación profunda, el psicoanálisis o la terapia con sustancias psicoactivas. Con paciencia, un poco de no excesiva disciplina, la ayuda de un maestro experimentado (no sólo teórico) llegará el día en que se pueda tocar y acariciar el lomo del Tauro. Con algo de suerte quizá  se encuentre el momento de saltar sobre él y montarlo, volviéndolo amigo y aliado. Quizá no exista hombre más congruente que aquel quien ha logrado convertirse en el mejor amigo y aliado de sí mismo. Una unidad con su Inconsciente o su Yo profundo. La coherencia más absoluta dentro de la incoherencia del flujo de la vida. Como cualquier bestia del reino animal y espiritual, el Toro acabará acostumbrándose al trato cotidiano. Del mismo modo que el Zorro del Principito, aprenderá a gustar de las caricias, también de los latigazos imprescindibles, si es que el iniciado, ya con cierto grado de desarrollo, se ha tomado en serio su búsqueda. El Toro entonces ya no es un extraño, sino un colaborador y amigo.
  3 Los sueños de gran cantidad de hombres están plenos de Toros, Perros, Ratas, Dragones, Vacas, Mulos u otros seres quienes se manifiestan, representando en el mundo onírico la parte espiritual indómita de cada cual, según se temple y temperamento. Muchos los temen y rehúyen durante toda la vida. Comprensiblemente, pues no es sencillo, como se ha descrito, de ningún modo, acercarse, mucho menos domar al Toro. Perdiendo no obstante la oportunidad de experimentar y aprender quizá el único conocimiento que vale la pena en esta vida: el conocimiento de uno mismo. Se aprende con demasía de los animales. Es muy probalbe que quien no se ha tomado la molestia ni el sobreesfuerzo de criar y educar a algún animal, experimente mayores y severas dificultades para encontrar y entrenar a su propio Toro. Concluimos, quizá un poco tajantemente, que quien no respeta ni mucho menos sabe tratar ni domar a los animales, (aunque sea las cucarachas y los ratones de su casa) difícilmente podrá intuir siquiera la presencia del Toro en su propia alma. No hablemos siquiera de cómo educarán a sus niños y tratarán a sus semejantes, aquellos quienes se sienten superiores o desprecian a los animales. 
 

Mueren dos Poetas Nayaritas: Ali Chumacero y Hector Gamboa

texcatlipoca | 29, oct

 

No te vas... te quedas con nosotros...

 

Héctor Gamboa Quintero

 

por Mary Castro/Periodista

 

El reloj de la presidencia municipal de Acaponeta dio las cinco de la tarde y justo comenzó el homenaje a Héctor Gamboa Quintero en la casa de la cultura cuya biblioteca lleva su nombre y a la que donó una importante cantidad de libros.

Durante 40 minutos exactos y con el pueblo de Acaponeta ahí reunido, hicieron uso de la palabra sus hijos Rafael, Héctor y Lot, quienes integran "la Cofradía", el presidente municipal Saulo Lora, los compañeros de su generación, sus amigos de la infancia, Socorro Varela, Abigail Villalobos, Rafael Díaz,  Pepe Morales, Roberto Contreras,  Jorge Gutiérrez, Fernando Arciniega, Elías Chan y el diputado Roberto Lomelí Roberto Contreras, entre otros.

Al Abogado, escritor, ensayista y periodista se le calificó de cínico encantador, de galán poeta, de líder, de guía, de extraordinario amigo, se recordó su buen humor, la fantasía de su palabra, de como disfrazaba el amor con indiferencia, de sus anécdotas, de su ironía, de su magia y de su doble sentido al hablar de aventuras extraordinarias.

El aplauso la tarde del sábado en la casa de la cultura en Acaponeta, fue largo y muy sentido, para un hombre que amo la vida y se dejo amar por la vida, con quien platicar era como leer un libro, un hombre que encontró en su soledad y en sus letras la fortaleza de su espíritu, un espíritu que ahora esta con Ali Chumacero, el poeta mayor, que lo amó como su contemporáneo, como su paisano.

Y no es fácil coincidir, pero Héctor y Ali pudieron hacerlo, una pareja de pillos sin vergüenza como les dicen con cariño sus amigos de Acaponeta. Alí en la ciudad de México, Héctor en la capital nayarita. Nos hicieron la última broma, se pusieron de acuerdo y como amigos intensos decidieron marcharse juntos, la misma noche de luna plena, viernes 22 de octubre del 2010.

Héctor Gamboa, gran amigo, conversador incansable, con un fino sentido del humor, generoso en sus relaciones, de extraordinaria cultura general e innegable don de gentes, reconocido hombre de leyes y de letras, pródigo escritor de ensayo y de novela.

Autor de casi cuarenta libros, según sus lectores, aunque el decía que eran casi veinte fue considerado por la crítica como una carta visible en la actividad literaria del país.

Coordinador de la casa editorial La Rosa Blindada fue el sello que publicó sus libros entre los que destacan "El fideicomiso mexicano", "El pícaro refrán", "Ocho fábulas criminales", "Así fue", "Picafranes sonámbulos", "La mosca", "Breve historia de Licaon, hombre lobo poeta", "Redes", "El Regreso", "Hotel Durero", "Va de nuez", "Cementerio", "Las Malas Costumbres", "Camaleón", "Yo Aztlán" una autobiografía novelada; "Confesiones de un ladrón", "La Nao de Noé" y "Escritores Suicidas" por cierto este último el más vendido y traducido a varios idiomas.

Sin embargo el recomendaba leer "Donde el frijol se enreda en la caña", porque "es el toponimio de Acaponeta, la ciudad mas importante de la costa del pacífico, donde yo naci. Es una especie de testimonial anecdótico donde hablo de la gente de allá, pero por escrito, verbalmente no, me da pena" y reía. Cuando lo entrevistaban declaraba que aspiraba a ganar el premio nobel de literatura y que su mas caro proyecto era reducir su harem "porque estoy muy solicitado por ese rumbo". Lo que quedó en el tintero fue un libro que prometía hablar de las cosas que no se saben de Alí Chumacero "sucede", decía "que yo soy amigo del Alí y quiero hacer un libro sobre cosas curiosas como que no le gustaba su nombre que era Antonio Eustolio Mohamed Alí, nombre enredoso y estrambótico, logramos que legalmente quedará en el corto y sonoro Alí" y rompía en carcajadas.

Obtuvo el Premio Nayarit de Periodismo en el 2003 y su colaboración ensayística fue constante en medios nacionales y locales. Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México impartió como profesor titular las cátedras de Filosofía y Sociología en la escuela preparatoria número 3. Fue funcionario municipal, estatal y federal. Presidente de la Fraternidad Nayarita y Presidente de la corresponsalía en Tepic del Seminario de Cultura Mexicana. Colaboró con los gobiernos del Estado de México y de Nayarit como jefe de asesores de la Secretaría General del Gobierno y asesor del H. Congreso del Estado.

Su última obra "El silencio de la media noche" pareciera su despedida, no lo alcanzó a presentar pero lo haremos sus amigos a quien nos pidió nos tomáramos un buen trago de whisky en su honor.

El escritor también pidió que en sus exequias fúnebres se leyera el poema "Post Morten" de su autoría y del libro que no vio la luz pública titulado "doce poemas eróticos, perversos, locos..."

 

Te ruego leer mi epitafio, este triste adiós que será definitivo para siempre a cambio pido que prometas firmemente que la voz no va a quebrarse en tu garganta, que la humedad no empañara tus ojos, que el corazón no rinda la plaza a la tristeza...

Queda por tanto prohibido el discurso que mencione mis bondades

Lo mismo que el suspiro y que juren me echaran de menos...

Aunque he de confesarles que un día reuní todo el talento para contar la mejor de mis historias y sino la escribí, ni fue mi culpa...  me lo impidieron necias, una tras otra, mis mujeres... 

Al final no me importó la falta de un gran premio que me hubiera dado pasaporte para un lugar de gran encomio... 

Nadie habrá que pronto se restablezca de la ausencia oportuna, de mi figura en la mesa, de lo que pertreñó mi pluma, de mis proyectos de gloria, de las gratas celebraciones, de mis viejas tristezas...

Saben en el fondo,  que si a un paraíso van, a conocerlo irán seguros, pues en ese lugar en mesa de pista, sereno y tranquilo, los espera un amigo: Héctor Gamboa.

 

Frases de otros:

 

"... Ahora en Acaponeta y con un sol que mordía lo despedimos en el panteón municipal, creo que no estaba muerto ni lo estábamos enterrando, más bien creo que lo estábamos sembrando y florecerá". Olegario Zamudio

 

"...Hay quienes podrían sospechar que don Héctor hizo de las suyas al subir a la misma barca en la que Alí emprendió el viaje final, por un acuerdo entre ambos. Quizá el temor de ambos era no encontrar voces de tanta empatía como la de ellos mismos". Ernesto Acero 

 

" ... Para Héctor Gamboa, el poeta Alí Chumacero era como el hermano mayor, a quien amaba hasta el fanatismo y admiraba con un fervor parecido al que Baudelaire sentía hacia Edgar Allan Poe. "No le prendo velas porque soy ateo", bromeaba Gamboa, refiriéndose a la literatura de su coterráneo. Juntos solían hacer una fiesta de bromas, de chistes improvisados y frases célebres inventados al calor del whiskie, la bebida favorita de ambos, y de los cacahuates y semillas de calabaza. A los menos talentosos sólo nos restaba escucharlos, reír, disfrutar la delicia de verlos juntos y, eso sí, beber del mismo whiskie". Salvador Mancillas

 

"...Debo decir que siempre era un placer mantener una conversación con él, gozaba sobremanera el encuentro amistoso y la charla. Cuando el notable actor y director de cine Clint Eastwood falleció, recordé una anécdota de Héctor en la que narró que una vez recibió una carta del estadounidense en la que hacía un comentario de uno de los personajes de alguna de sus obras literarias. Sonreía pícaramente cuando recordaba cómo varias damas le pidieron la carta para coleccionarla. Como funcionario del congreso del estado de Nayarit promovió con auténtico tesón de amigo que la biblioteca de la cámara de diputados llevara el nombre de Severiano Ocegueda Peña". Héctor Severiano Ocegueda.

 

" ... Los recordaré riendo y libando. Al fin de Acaponeta ambos. "ser triste es ser pendejo", decía el viejo Alí, y de ahí las carcajadas de Gamboa. Dos inmortales de este bello Nayarit que seguirá de pie. ¡Yo de aquí soy, aquí vivo, y aquí me quedo!". Bernardo Macías

 

"... Fundó ejidos, cooperativas, asociaciones y presidió el selecto "Club del perro callejero" cuyos miembros se juntaban en su casa por la calle Abasolo oriente a finales de cada diciembre. El único requisito era responder sí a dos preguntas que les hacía Gamboa viéndolos a los ojos: ¿Te odia tu mujer? ¿Tus hijos no te quieren? Me comentaron que llegaron a juntarse hasta diez". Arturo Camarena

 

"...De su novela "Cementerio", el autor escribió: -Finalmente el epitafio es voz para los que en vida, no dijeron lo suficiente-. Sin embargo Gamboa dijo en vida palabras justas e importantes. Promovió la inteligencia con el periodismo, defendió la imaginación en su narrativa e hizo valer la palabra como abogado". Instituto Nacional de Bellas Artes

 

" ... Héctor y Alí, entrañables amigos, los escritores más grandes que ha parido Nayarit... seguramente disfrutan de una mas de sus intensas conversaciones, de esas alegres charlas donde recuerdan, pícaros, las anécdotas de su vida" El pueblo de Acaponeta.

 

"... Bromeó hasta el último momento, me contó que las enfermeras del hospital son muy guapas que podía hacerse ahí un concurso de belleza. Cinco minutos antes de su infarto, frente a su hermano Manlio me dijo sonriendo - pronto serás viuda de Gamboa -". Mary Castro

 

 "... parten juntos a continuar su amistad: Alí Chumacero y Héctor Gamboa Quintero" Héctor Acero Carrasco.

 

" ... Uno ya no escribió y el otro no paraba de hacerlo" Elías Chan

 

" ... La poesía y la escritura se encuentran de luto por el paso a la inmortalidad del mago de las letras Alí Chumacero y del escritor Héctor Gamboa Quintero" Sergio García Pérez.

 

" ... Nayarit de luto, Acaponeta doble luto. Se acompañan los amigos también en el camino de la vida eterna". Ney González.

 

"... lo mejor es no tomar tan en serio la vida ni tan en serio la muerte; una sola entrada nos trajo a la vida y muchas salidas nos expulsarán de ella. Mejor es aprender a morir que a matar. Sólo que vale que matemos el tiempo sonriendo". Rubén Rivas García

 

" ... Héctor Gamboa Quintero, ilustre nayarita, dueño de un extraordinario y picante buen humor y una enorme creatividad para escribir libros y comunicar sus ideas a través de la nota periodística, conferencias de alto nivel, presentaciones de la obra escrita propia y de otros autores, y de personajes de la historia (como hacía brillantemente en el Congreso del Estado, en la Universidad de Nayarit, en otros recintos culturales y en la radio y televisión locales)". José Ma. Narváez Ramírez.

 

"... El poeta no es más que un momento frente a un mar de eternidad; pero eso sí: a un verso hermoso no lo tumban ni todas las eternidades". Alí Chumacero.

 

" ... Honor a dos grandes de la literatura: Alí Chumacero y Héctor Gamboa. Descansen en Paz. La noche del 22 de octubre será recordada por muchos años, como la ocasión en que dos artistas, cada uno en distintas trincheras, dieron nombre, lustro y un lugar en la cultura estatal y nacional, al pueblo que tanto amaron: Acaponeta". Puerta Norte

 

"...Dio su último suspiro Héctor Gamboa Quintero, poeta, periodista y uno de los narradores más impresionantes de la vida social de la ciudad de Tepic, 76 años de entrega al arte y la cultura nayarita. Hace seis meses compartió una gran celebración, el tercer aniversario de esta gaceta electrónica y hace cuatro meses la entrega de un premio especial al reconocimiento de su carrera como Promotor Cultural". Roberto Zavala

 

"...Nayarit pierde a dos grandes, fallecen Alí Chumacero y Héctor Gamboa Quintero. Las letras nayaritas están de luto por la pérdida de dos de sus más grandes exponentes, ambos acaponetenses y orgullosamente nayaritas, ambos grandes amigos". Noticias de Nayarit   

 

"...Héctor Gamboa Quintero, amigo, cómplice y escudero de Alí Chumacero, se distinguió con cualidades en la ironía, en el cinismo inofensivo y en el quehacer de las letras como refugio de una sociedad que no impidió el permanente amor por la mujer, por la belleza perfecta. Héctor reía con el brillo de sus ojos para no crear ofensas en nuestra ignorancia  de su cultura; su modo de ver la vida y de luchar en tenaz esfuerzo por gozar la plenitud, fueron su mayor insistencia ante la vida, ejemplo de un hombre que dejo un legado histórico para Nayarit". Roberto Lomelí

Mueren dos grandes poetas Nayaritas: Ali Chumacero y

texcatlipoca | 29, oct

Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura, !felicidades Perú!

texcatlipoca | 9, oct

 

Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura

(PERÚ) - El escritor peruano fue galardonado por la Academia Sueca por "por su cartografía de las estructuras del poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su revuelta y de su fracaso". Autor de "La ciudad y los perros", novela con la que logró la fama mundial, Vargas Llosa confesó que "no pensaba ni siquiera que estaba entre los candidatos" y sostuvo que el premio "es un reconocimiento a la literatura latinoamericana y a la literatura en lengua española".

El escritor se consagró en la literatura mundial con "La ciudad y los perros".

Finalmente, el día llegó. Después de tantos años de figurar como candidato para recibir el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa recibió el galardón que entrega la Academia Sueca desde 1901, "por su cartografía de las estructuras del poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su revuelta y de su fracaso".

Autor de una extensa lista de novelas y ensayos, el escritor nacido en 1936, en Arequipa, se convirtió en el primer autor de América Latina que gana el premio desde el mexicano Octavio Paz, en 1990. "Es un reconocimiento a la literatura latinoamericana y a la literatura en lengua española", sostuvo Vargas Llosa luego de enterarse de la decisión de la institución sueca.

A pesar de que "no pensaba ni siquiera que estaba entre los candidatos", Vargas Llosa aparecía desde hace años en las quinielas de los favoritos de los Nobel, premios que han sabido despertar la crítica de varios sectores al haber ignorado a autores mundialmente reconocidos. "Me da un poco de vergüenza recibir el premio que no recibió (Jorge Luis) Borges. Creo que es una ausencia muy criticada. La academia sueca también se equivoca, pero no soy el indicado para hacer críticas en este día", señaló el narrador de Los jefes (1959) y La ciudad y los perros (1963), novelas que logró la fama mundial.

Su vasta obra, además, incluye La casa verde<(em> (1966), libro de ficción por el cual recibió el Premio Rómulo Gallegos; Los cachorros (1967), La tía Julia y el escribidor (1977), ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986), Lituma en los Andes (1993), Los cuadernos de don Rigoberto (1997), Travesuras de la niña mala (2006), El viaje a la ficción (2008), y su más reciente El sueño del celta (2010).

"(El premio) no va a cambiar lo que soy -dijo el escritor, que también ha editado libros junto a otros grandes de la literatura latinoamericana, como Gabriel García Márquez y Julio Cortázar-. Tengo 74 años, tengo un mundo, una orientación, ideas, ilusión, y eso no va a cambiar. Va a complicar un poco más mi vida, pero no me voy a quejar".


"Lo que soy, escritor, me ha dado las experiencias básicas", dijo Vargas Llosa.

A través de su obra, que ha sido traducida a treinta lenguas, Vargas Llosa ha logrado describir con precisión las sociedades en las todos sus personajes están inmersos. Las relaciones de poder, las jerarquías, el autoritarismo y las dictaduras, son algunos de los grandes temas de sus novelas; como el vínculo entre literatura y política lo ha sido de sus ensayos.

"Lo que soy, escritor, me ha dado las experiencias básicas. Lo que escribo soy el Perú, mi gente, mi familia. El Perú soy yo, aunque algunos peruanos no les guste", sostuvo Vargas Llosa y recordó que mientras que ex presidente peruano Alejandro Toledo lo "reconoce como peruano", Alberto Fujimori le "quiso sacar la ciudadanía".

Pero la política en Vargas Llosa no sólo ha encontrado un lugar en su literatura. En 1990, el escritor, que también ha recibido los premios Cervantes, Príncipe de Asturias de las Letras, Biblioteca Breve, Crítica Española, Nacional de Novela del Perú y Rómulo Gallegos, fue candidato a la presidencia de su país y, a pesar de no encontrar el apoyo necesario, el autor nunca dejó de hacer públicas todas sus posturas.

En este sentido, durante la conferencia que dio después de que se anunciara que ganó el Nobel, Vargas Llosa expresó que en América Latina "hay muchas cosas que andan mejor". "Hoy tenemos gobiernos de derecha e izquierda que son democráticas, hay menos dictaduras que en el pasado", dijo y criticó como "retroceso la corriente autoritaria de Cuba y Venezuela".

El presidente peruano, Alan García, también se refirió al escritor y lo calificó como un "peruano universal". El premio constituye "un honor para el Perú", dijo y expresó: "Vargas Llosa es un extraordinario creador del lenguaje, un gran novelista y un gran dramaturgo que ha incursionado en todos los recovecos de la creación".

Mario Vargas Llosa se convirtió en el sexto latinoamericano en recibir el premio Nobel de Literatura. Anteriormente, lo hicieron la chilena Gabriela Mistral (1945), el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1967), el chileno Pablo Neruda (1971), el colombiano Gabriel García Márquez (1982) y el mexicano Octavio Paz (1990).

 

Josè Lezama Lima y la lectura (entrevista)

texcatlipoca | 1, sep

 

Por Félix Guerra*( fuente        

CAIMAN BARBURDO

JOSÉ LEZAMA LIMA

 

Fotos: Chinolope

¿A qué edad comenzó a leer?
Todo tiene su origen, como usted sabe. Yo vivo de rastrear orígenes, de fundar orígenes. ¿Mi primera página leída? Bueno, tendría que remontarme al diluvio o a las glaciaciones. Fue allá por el siglo tanto. Caminaba desnudo por un páramo, rocas a am­bos lados, un tigre perfumado pisaba sobre mi huella, calculando que iba a ser su desayuno. El viento entonces: sopló. Arrastró un periódico de ese día del Pleistoceno en que informaban, con esa perspicacia de la prensa diaria, que un gordón le iba a ser­vir de salchichón a los felinos. Me dije: No. Y vine y me encaramé en mi sillón, donde estoy a salvo de tales infaustos alcatraces de tierra. Fue un acto insensible, prenatal. Un golpe precordial de letras antes de que fuera inaugurada la lec­tura. Y el culpable fue el incienso, el tigre rastreador, la ignorancia de que el desayuno estaba a punto de ser inventado. Pero no me agradó ser la materia prima del primer invento, ni ser leído ni lectura. Yo quería en ese instante inicial ser el múltiple lector.

¿Qué libro prefiere leer?
Yo prefiero. O prefiero preferir. Mi preferencia ocurre dentro de la diversidad. La preferencia tiene mil y un rostros multi­plicados por las once mil vírgenes y luego por los cuatro jinetes del Apocalipsis, lo que da una suma aproximada al hormiguero. Todo lo ofrecido tentador, en materia de páginas o tomos, entra a mi jardín sobreponiéndose a los letargos. A continuación, cami­nar ensoñado sin mover ni las pestañas ni los pies, lo que desemboca a otro acto mañanero de resucitar. Para mí, si entro al baile de los ideales, el ideal debe acercarse a una constela­ción donde seleccionar no sea mutilar, ni tomar solo un aplaza­miento en la oscuridad. Leo, pero sobre todo procuro descifrar, que resulta una invitación a fondo y no el simple saludo de acera a acera. En mi sobrenaturaleza íntima y en las sobrenatu­ralezas creadas, imaginar agregando es la alternativa frente a la mansedumbre de una entrega apagada y liviana. Prefiero la poes­ía, que es un hecho sin invalidez entre la imagen y la metáfora. Prefiero la novela, que es la majestad danzando entre sombras chinescas, el sempiterno diálogo observado a pulso y a diario, de la cuna a la tumba, del tambor al trono, del cepillo dental al edredón. Prefiero el ensayo, que es el bailarín en punta, una segunda remesa de poiesis, un sustratum incombustible. ¿Qué prefiero cuándo: hoy o ayer? Soy supersticioso, a veces. Por tal vestigio y atavismo, no deseo ni pensar qué prefiero, para que ninguna sombra me devele alguna obtusa querencia. Mi matri­monio es con el harem, soy amante de muchas caricias. No hay la preferida: amo el coro cuando canta.

 
¿Cualquier libro, con ser libro, cualquier lectura, con ser lec­tura, ya es suficiente?
Ah, qué va. No, amigo. El yoga Yogananda previene contra el exceso infundado y los hábitos sin reflexión. Resulta decisivo escoger: el tiempo es corto y no a cualquiera le toca. La bre­vedad de la existencia, el vértigo de la mano inapelable que te toma alguna vez, en la cuna quizás, en el pañal quizás, y te deposita en cualquier médano, y te contemplas ya con los 60 enci­ma del hombro, la reducción de los pulmones a dos lamparitas casi sin llamas, obliga a la selección. Lo bueno, si es posible o si es imposible. Aunque, ¿cómo sabe quien escoge que escoge lo mejor? Para eso se inventaron algunas asignaturas, como la His­toria de la Literatura, se inventó la crítica literaria, que no siempre acierta con sus gongs, y se inventó el amigo y la amis­tad, que recomiendan. Resulta que necesitamos guías. Por su­puesto, no hay infalibilidad en los consejos. El mejor consejo tiene siempre una pata de palo. Pero entre esas sobras y esos asideros, escoger lo mejor. Escoger lo mejor, que no es ni lo más placentero ni lo más fácil ni el último hermoso tomo que te vendieron o compraste. Escoger y escoger lo mejor: dos actos fecundantes, no iguales, acompañantes o no. Y mientras puedo escoger, persiguiendo las luciérnagas más fascinantes, permanez­co con un pie aquí, con los libros y bibliotecas y la humanidad narrada, toda la humanidad narrada, delante de mis ojos todavía inmortales.

¿Puede ofrecerme una lista de títulos preferidos?
Podría quizás hacer una lista, pero le anotaría una docena de millares de títulos de una docena de centenares de autores. Todo buen libro que leí, que son muchos, estarían en la lista, además de algunos que no leí, porque voy a leer mañana, además de otros que no se han escrito, pero que voy a leer algún día, además de otros que no se han escrito y no voy a leer nunca. No soy de los que sueltan una frase, con pose en la nuca de estatua de parque. ¿Por qué iba a decir grandilocuente y oportunistamen­te ahora: ésta es la lista? En mi caso no hay listas, listas de nada. No hay lista ni estoy listo para hacer la lista.

¿Alguna definición para biblioteca o libro?
En primer lugar, la biblioteca es un bosque: bosque asiático, teutón, eslavo, noruego o cubano y tropical. Y tal como dijo el poeta, el libro es un árbol, o un sol, que viene auroreando uno por aquí y el otro en el espejo. Porque el sol, a su distancia, envía luz, pero luz que quedaría trunca, trabada, disuelta, si no encuentra la hoja que la convierta en energía primigenia y en oxígeno. Así que el árbol es como el representante de Dios, es decir, homólogo del hombre, si el hombre se decide a ser el representante del sol en la Tierra. La hoja del árbol, si vamos a definirlo por lo hemostático, impide que la sangre escape, la humana, y vaya al río animal como turbión: si lo alimenta en directo o si lo alimenta en indirecto, a través de la bestia vegetariana, el hombre por fin se levanta de la eventual condi­ción de cuadrúpedo. La hoja del libro homologa esa acción, pero ya en otra intersección secuencialmente posterior. La casuali­dad no arma trampas de tan poco costo: es lo paralelo y lo tan­gencial haciendo coro en la causalidad. La hoja verde es una biblioteca vegetal, la hoja industrial es la biblioteca razona­da. La del árbol es razón primigenia, la del libro es otra arremetida del sol.

 
¿Algún libro mayor?
Una antigua doctrina árabe anuncia triunfante que el universo es un enorme libro. Más, atravesada de olivos, olvida decir que el libro, o todos los libros, es el universo decantado a la ignoran­cia y a la sustancia inerte. Los chinos reconocen milenariamente al libro como símbolo de poder que mantiene a distancia aceptable la malignidad de los espíritus. La estructura del libro no es mensurable por fuera. Desde los libros de papiro y manuscritos al industrial libro de hoy, el ego y la persona humana resbalaron hacia muchos corrales y de todos lograron salir, cojos o bizcos, no importa, trucidados sus genitales o vomitando esperma, no importa. ¿Y salieron gracias a qué? A que alguien les tendía una furtiva página amiga. El libro ha sido, y es, conspirador, fugi­tivo, orador de barricada, cimarrón de la montaña, el quemado en la hoguera, el perseguido hasta el mosaico, la hoguera misma. Ser absoluto es también una manera de cenizar, pero dígame, ¿alguna guerra perdió? Según el Mohyiddin ibn Arabi, las letras trascen­dentes trasegaban con el secreto de los secretos de todas las criaturas, quienes, a cincel y a fuerza de soplo divino, descen­dieron cuadrupeando al universo material y habitaron prados y cerros, adoptaron cencerros, se hundieron en las vías fluviales y bajaron a las costas y aguas pelágicas. Es un supón que no asom­bra, un mito hilvanado con sombrillas. Antes que la criatura humana redactara sus libros, quizás existía el libro mayor que lo contenía todo. Pero eso es conjetura, mitología seráfica, apo­logía mayor, y no sé si el polvoriento libro de nuestros estantes merece que lo castiguemos con tales desmesuras. Cualquier buen libro leído es el libro mayor. O cualquier buen libro es el li­bro, porque mayor es un grado bélico que le sobra a la lectura.

¿Es realmente bueno leer libros?
A cada familia cubana hay un tío que le desmiente la necesidad de leer. ¿Cómo explicar su suerte siempre navegable? Semejante al pulpo de Opiano en las Halieutica, cabezón y lleno de tentáculos, es dueño de bar o de carnicería. Viste guayaberas de orlas, pasea con señoritas de miel y no le falta el fajo adinerado en el bol­sillo. Ese señor, para firmar, se descubre del jipijapa, pero apenas logra temblar cuando estampa la ininteligible y torpe letra. No me otorgaron el don del sermón ni el olor del sal­chichón. Cada chivo hace tambor con su pellejo.
Hasta los confines, el universo, es una enigmática cordillera y un ábaco misterioso y sin fin. La simple razón tríptica, de espacio-tiempo-tierra de nadie, bastaría para varias humanidades y eternidades. ¿Me imagina administrando el bar y hurtando mili­litros de aguardiente? ¿O cargando perniles al frío? ¿Se lee para luego fundar un emporio de highboles o roncolins o de palomillas o boliches? ¿Cómo después reptar hacia Proust o Víctor Hugo, Wihtman o Martí? ¿Cómo destapar la botella que contiene el genio de Dostoievsky o Pascal? Imposible conciliación de trastabilleos. ¿Por qué, en resumen, leo yo? Es una interrogante a la que no puedo dar cabal definición. Lo que leo nadie me lo aconsejó ni ordenó. Leí y leo para lograr el contacto, nigromantear en atmósferas y en la propia tierra firme. Poseo vías laberínticas de buen cotejo, ojos, nariz, boca, tacto, etcétera, que funcionan con aceptable fidelidad obesa. Pero yo, José, para asomar y mi­rar, asumo la longitud del libro como catalejo. Con ojos asomados a la ventana solo veo rendijas de mundo. Con el ubicuo paginado atisbo paisajes de la Polinesia y de Alejandría y de San Peters­burgo, de la Italia donde elogiar a la locura era una locura apenas permitida, presencio tropelías de dos gigantones galos o de dos figuritas que cabalgan entre ínsulas y molinos, o el polo que Ruesch coloca con sumisa gelidez en esta propia penumbrosa y acalorada sala. El libro se alarga y rastrea por los dos extre­mos, o por los tres, orígenes, misterios, anticipaciones. Es la tabla de navegar y acercar latitudes. Para vivir, leía, desde siempre, porque, claro, vivir es tan importante como leer. Más tarde se invirtieron los imanes. Leer fue anticipo, umbral. Ini­ciar el tránsito expectante hacia la posible página escrita. Para aquel estadio, colmo y orgasmo, disnea y frenesí, delirio y aba­rrotamiento, debo pasar y tocarle al vecino, para que open, abra el libro sus puertas y ventanas y permita deambular por entre las inestimables vísceras, donde espera el inmenso bazar de las aventuras, incluidos la palomilla y el boliche intelectual.

¿Qué escogería entre un asado de cordero y un buen libro?
Son lecturas complementarias. Es como si usted diera a escoger entre levantarse por la mañana y acostarse por la noche. No se puede escoger: es inevitable levantarse y acostarse. No puede uno llenarse el estómago de palabras, por más que tenga la cabeza repleta de corderos. Cada cosa en su hora y para su función.
Digo, en alguna parte, que el libro nos convierte en golondrinas, que la casa de los libros, la biblioteca, es la morada del dragón, que la página escrita abre caminos entre el cielo y tie­rra. Digo aún más: el libro, por ser la mano errante, la cabalgadura que lleva y trae y trasiega con las noticias más oficiosas y pródigas, el caballero que se mira en el espejo de las circunvalaciones deslumbrante, es el primer pan del hombre razonable. Después viene el cordero, pero después viene el cordero. Inevitablemente.

 

 

Para no olvidar Hiroshima

texcatlipoca | 16, ago

Nuevas tecnologías contra el miedo al olvido en Hiroshima y Nagasaki

Los sobrevivientes del ataque atómico perpetuarán sus relatos en el llamado "Archivo de Nagasaki", una iniciativa digital que ofrece, con la ayuda de Google Maps, un mapa en 3D de la ciudad con fotos de los lugares señalados en los testimonios.


Las sobrevivientes Tsuyuko Nakao y Kinuyo Ikegami oraron por las víctimas. Foto: EFE

 

Japón.- Los últimos sobrevivientes del ataque atómico de Estados Unidos sobre Japón, hace 65 años, son hoy ancianos que se resisten a que sus recuerdos mueran con ellos, algo que tratan de evitar con la ayuda de la tecnología digital.

 

En Japón quedan cerca de 235.000 "hibakusha" (sobrevivientes de la bomba nuclear en Hiroshima y Nagasaki), pero tienen una media de edad de 75 años y muchos arrastran enfermedades por las radiaciones recibidas cuando eran niños a causa de la explosión nuclear.
 

Buena parte de ellos han dedicado su vida a luchar para que la masacre no caiga en el olvido con conferencias, entrevistas y giras por el mundo con el fin de difundir, como símbolos vivos de la tragedia, su elocuente mensaje contra las armas nucleares.
 

Pero los "hibakusha" son cada vez menos y con ellos se extinguen los relatos sobre lo ocurrido el 6 de agosto en Hiroshima y el 9 en Nagasaki, cuando dos bombas atómicas arrasaron ambas ciudades y acabaron con la vida de decenas de miles de personas.
 


 

A finales de 1945, 140.000 personas habían muerto en Hiroshima y 74.000 en Nagasaki por esos ataques, aunque las víctimas a causa de las radiaciones en los años posteriores fueron muchas más.
 

"Vi un fogonazo de intensa luz púrpura y blanca, las ventanas estallaron y el techo se derrumbó. Los gritos y quejidos de los heridos vibraban por todas partes", cuenta Naoyuki Okuma, un trabajador de Mitsubishi Electric que tenía 19 años cuando cayó la bomba de Nagasaki.
 

"Como mis heridas eran menores que las de otros, me pidieron que transportara a los heridos. Había quienes habían sido alcanzados por cristales, brazos y piernas rotos, gente con la piel abrasada", detalla Okuma.
 

Su relato ha quedado perpetuado en el llamado "Archivo de Nagasaki", una iniciativa digital que ofrece, con la ayuda de Google Maps, un mapa en 3D de la ciudad con fotos de los supervivientes en los lugares donde les sorprendió el ataque y sus testimonios.
 


 

La página web, estrenada hace menos de un mes, pretende "guardar la trágica experiencia del pasado y convertirla en datos digitales accesibles para las futuras generaciones", dicen los responsables del proyecto, en el que ha colaborado la Universidad Metropolitana de Tokio.
 

"La atención de los medios de comunicación y los educadores y la oportunidad de tratar el tema de la bomba atómica está disminuyendo gradualmente, y la memoria comienza a borrarse", advierten.
 

La página de internet permite además que cualquier usuario envíe mensajes cortos y enlaces a través de la red social Twitter (#nagasaki0809), que aparecen como una nube superpuesta en el mapa.
 

Los sitios web dedicados a los "hibakusha" se han multiplicado en los últimos años en Japón, donde durante décadas las víctimas de Hiroshima y Nagasaki llevaron como una losa el estigma de la discriminación pues se creía que los efectos de la radiación podían ser contagiosos.
 


 

Entre los lugares emblemáticos que han echado mano de internet para difundir su mensaje está el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima, muy cerca del lugar donde cayó la primera bomba atómica de la historia.
 

Después de que en el año 2000 el director mostrara su preocupación por la continua disminución del número de visitas, el centro decidió crear un museo virtual para que, desde cualquier rincón del mundo, se pueda hacer una visita interactiva por sus instalaciones.
 

Los responsables del Museo han realizado un ingente trabajo para recoger en las últimas décadas cerca de 130.000 relatos de supervivientes, de los que ha digitalizado un puñado que se puedan leer y escuchar online.
 

Traducidas hasta ahora al inglés, chino y coreano, esta semana el museo anunció la próxima versión de varios testimonios en otros siete idiomas, entre ellos el español.
 

El objetivo es mantener vivos estos recuerdos para las generaciones futuras. Porque, como asegura el lema del Museo de Hiroshima: "Si nadie habla, nada cambia".

Japón.- Los últimos sobrevivientes del ataque atómico de Estados Unidos sobre Japón, hace 65 años, son hoy ancianos que se resisten a que sus recuerdos mueran con ellos, algo que tratan de evitar con la ayuda de la tecnología digital.
 

En Japón quedan cerca de 235.000 "hibakusha" (sobrevivientes de la bomba nuclear en Hiroshima y Nagasaki), pero tienen una media de edad de 75 años y muchos arrastran enfermedades por las radiaciones recibidas cuando eran niños a causa de la explosión nuclear.
 

Buena parte de ellos han dedicado su vida a luchar para que la masacre no caiga en el olvido con conferencias, entrevistas y giras por el mundo con el fin de difundir, como símbolos vivos de la tragedia, su elocuente mensaje contra las armas nucleares.
 

Pero los "hibakusha" son cada vez menos y con ellos se extinguen los relatos sobre lo ocurrido el 6 de agosto en Hiroshima y el 9 en Nagasaki, cuando dos bombas atómicas arrasaron ambas ciudades y acabaron con la vida de decenas de miles de personas.
 


 

A finales de 1945, 140.000 personas habían muerto en Hiroshima y 74.000 en Nagasaki por esos ataques, aunque las víctimas a causa de las radiaciones en los años posteriores fueron muchas más.
 

"Vi un fogonazo de intensa luz púrpura y blanca, las ventanas estallaron y el techo se derrumbó. Los gritos y quejidos de los heridos vibraban por todas partes", cuenta Naoyuki Okuma, un trabajador de Mitsubishi Electric que tenía 19 años cuando cayó la bomba de Nagasaki.
 

"Como mis heridas eran menores que las de otros, me pidieron que transportara a los heridos. Había quienes habían sido alcanzados por cristales, brazos y piernas rotos, gente con la piel abrasada", detalla Okuma.
 

Su relato ha quedado perpetuado en el llamado "Archivo de Nagasaki", una iniciativa digital que ofrece, con la ayuda de Google Maps, un mapa en 3D de la ciudad con fotos de los supervivientes en los lugares donde les sorprendió el ataque y sus testimonios.
 


 

La página web, estrenada hace menos de un mes, pretende "guardar la trágica experiencia del pasado y convertirla en datos digitales accesibles para las futuras generaciones", dicen los responsables del proyecto, en el que ha colaborado la Universidad Metropolitana de Tokio.
 

"La atención de los medios de comunicación y los educadores y la oportunidad de tratar el tema de la bomba atómica está disminuyendo gradualmente, y la memoria comienza a borrarse", advierten.
 

La página de internet permite además que cualquier usuario envíe mensajes cortos y enlaces a través de la red social Twitter (#nagasaki0809), que aparecen como una nube superpuesta en el mapa.
 

Los sitios web dedicados a los "hibakusha" se han multiplicado en los últimos años en Japón, donde durante décadas las víctimas de Hiroshima y Nagasaki llevaron como una losa el estigma de la discriminación pues se creía que los efectos de la radiación podían ser contagiosos.
 


 

Entre los lugares emblemáticos que han echado mano de internet para difundir su mensaje está el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima, muy cerca del lugar donde cayó la primera bomba atómica de la historia.
 

Después de que en el año 2000 el director mostrara su preocupación por la continua disminución del número de visitas, el centro decidió crear un museo virtual para que, desde cualquier rincón del mundo, se pueda hacer una visita interactiva por sus instalaciones.
 

Los responsables del Museo han realizado un ingente trabajo para recoger en las últimas décadas cerca de 130.000 relatos de supervivientes, de los que ha digitalizado un puñado que se puedan leer y escuchar online.
 

Traducidas hasta ahora al inglés, chino y coreano, esta semana el museo anunció la próxima versión de varios testimonios en otros siete idiomas, entre ellos el español.
 

El objetivo es mantener vivos estos recuerdos para las generaciones futuras. Porque, como asegura el lema del Museo de Hiroshima: "Si nadie habla, nada cambia".