Danza de los Voladores de Papantla: Tradición Viva
La danza más importante de los totonacos, reconocida mundialmente, es la de Los Voladores. De gran contenido ritual, está asociada a actividades agrícolas propiciatorias; es una invocación a los cuatro rumbos del universo, lo mismo que al agua, al viento, la tierra, la luna y al Sol (Chichiní), pues son elementos indispensables para crear vida en la tierra.
Estos cinco danzantes bordan figuras sobre el suelo al ritmo de la flauta y el tambor con trajes plenos de colorido, ejecutan danzas preparatorias en las cuales rodean siete veces al Palo Volador. Inicialmente se tocan cuatro sones antes de subir a volar: el Son del Perdón, el Son de la Calle, el Son de la Guasanga y el Son de la Vainilla.
Terminadas éstas, ascienden al palo cuatro voladores que toman sus posiciones en el cuadro de la "Manzana", que es una especie de carrete grande en el que se enredan las cuerdas con que van a volar, al final sube el caporal de los danzantes quien ejecutando la música del Son de los Cuatro Vientos y del Perdón, hace reverencia a los cuatro puntos cardinales y cuando acelera el ritmo de la música anuncia el principio del vuelo, los cuatro voladores se inclinan hacia atrás y se ponen en movimiento, giran alrededor del palo, cabeza abajo, brazos abiertos y pies cruzados; al irse desenredando las cuerdas, los círculos se amplían y cuando los danzantes pueden tocar el suelo con las manos, dan una marometa y terminan el vuelo en una carrera.
Baja el caporal y bailando un último son alrededor del palo, se despiden; así termina el vuelo. Actualmente, la Danza de los Voladores de Papantla ha sido inscrita en la nominación ante la UNESCO para ser declarada Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Fuente: Extractos de La Danza en el Norte de Veracruz, Ma. Guadalupe Castro de la Rosa, Arqueología Mexicana

1 comentario
carolina 2 abr 2009 | 03:04 AM
uau genial=) :$ ;)
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