Murió un amigo, al que nunca abracé, pero me abrazó con sus versos, cálidamente, estrechamente, extraordinariamente. Mario Benedetti inoculó en mí su Corazón coraza, su equidad, su palabra. "Hagamos un trato, Mario". "Ud. puede contar conmigo", a pesar que nunca nos vimos personalmente, a pesar de que nunca cruzamos aunque sea un par de palabras, pese a que nunca nos cruzamos en la veloz intersección de un semáforo, "Ud. puede contar conmigo", asi como pueden contar conmigo mis hijos, mi familia, mis amigos cotidianos, mi legión de amigos poetas creadores del mundo paradisiaco en la tierra. "Ud. puede contar conmigo", no una, dos, tres, sino contar conmigo eternamente. 
Descansa Mario, tu palabra es para siempre, y tu silencio de ahora, solo es, lamento y abrazo de la muerte temporal. Vivirás para siempre en tu obra y tu sonrisa.
Santiago Risso